
Diciembre es la última oportunidad de revisar contratos, licitaciones y pendientes de limpieza que impactarán la operación del próximo año. El 2025 ya mostró dónde se concentraron los reclamos, qué observaron las auditorías internas y cómo se vivieron feriados, vacaciones y el mayor movimiento de Navidad y Año Nuevo en oficinas, colegios, universidades y condominios. Esa experiencia es la base para dejar resuelta la limpieza 2026 y que el servicio de limpieza profesional en Chile acompañe mejor el negocio todo el año.
1. Normativa chilena como base mínima
El Decreto Supremo N° 594 del Ministerio de Salud de Chile, define las condiciones sanitarias y ambientales básicas en los lugares de trabajo, incluyendo limpieza de superficies, servicios higiénicos, ventilación y manejo de residuos. Junto con el DS 44 del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, sobre gestión preventiva de riesgos laborales, forman el piso que tu organización debe cumplir. Para revisarlos en detalle descarga aquí el DS 594 actualizado, y úsalo como guía con Prevención de Riesgos.
La Ley 21.643 Ley Karin y la Guía práctica para la prevención y control de la violencia y el acoso en el trabajo del Ministerio del Trabajo y Previsión Social (2024), ponen el foco en entornos respetuosos y seguros. Baños, camarines y zonas comunes descuidadas pueden dañar esa percepción. Para profundizar descarga aquí la guía oficial de Ley Karin y revisa cómo tus protocolos de uso y limpieza de espacios comunes apoyan la prevención.
2. Organizar la limpieza 2026 con buenas prácticas de gestión
El estándar ISSA CIMS y CIMS GB, descrito en su Guidebook (Chicago, 2018), propone una gestión de servicios de limpieza profesional basada en procesos definidos, gestión de personas, indicadores y sostenibilidad.
Aplicado a la realidad chilena, organizar la limpieza 2026 implica asegurar continuidad operacional en feriados y vacaciones con reemplazos planificados y protocolos escritos que incluyan checklists y planes especiales para cierres de año, graduaciones o alta ocupación en edificios y condominios. El uso responsable de químicos, el consumo eficiente de agua y la segregación de residuos también pasan a ser parte del estándar, junto con servicios especializados como la limpieza corporativa de alfombras o la purificación de ozono para mejorar la calidad del aire interior.
3. Bienestar, salud mental y entorno físico
La Swedish Agency for Work Environment Expertise, en su revisión Physical Work Environment for Health Well being and Performance publicada en 2020, muestra que limpieza, orden y confort físico se relacionan con salud, bienestar y rendimiento. En el cierre de año esto se nota de inmediato. Espacios de pausa limpios, servicios higiénicos confiables y zonas comunes bien mantenidas refuerzan programas de bienestar y salud mental y entregan señales concretas de cuidado.
4. Checklist breve para dejar resuelta la limpieza 2026
Este breve checklist fue diseñado como una base para que puedas revisar y ajustar con las áreas de Administración, Operaciones, RRHH o Prevención de Riesgos, antes de renovar contratos o lanzar licitaciones.
Tanto proveedores expertos o el equipo interno, pueden tomar este checklist, cruzarlo con los estándares sectoriales y transformarlo en protocolos e indicadores que sostengan la operación diaria. Servicios de limpieza profesional en Chile como los de Greenvision buscan traducir estas exigencias normativas y de bienestar en una operación concreta y consistente.
La experiencia de 2025 deja una base clara para ordenar la limpieza 2026. Integrar DS 594, Ley Karin, la gestión preventiva y el bienestar laboral en una sola mirada que ayude a cuidar la salud, la continuidad operacional en feriados y vacaciones, y la reputación de tu organización. Contar con apoyo especializado permite tu tranquilidad y facilita que ese esfuerzo se convierta en un estándar visible durante todo el año.